miércoles, 25 de mayo de 2011

Algunas aproximaciones a la problemática de la Zona Metropolitana de Pachuca

La Zona Metropolitana de Pachuca (ZMP) forma parte de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM) y de lo que será una inmensa ciudad que hacia el 2020 conformará la Megalópolis de la Ciudad de México. El principal reto frente a este conglomerado sin precedente será el de construir un espacio o espacios a la medida del hombre dentro de uno fuera de toda proporción urbana, social o ecológica.

1.- Algunos de los elementos deseables que debería de tener la ZMP son los siguientes:
  1. Organización racional y justa del trabajo; la inclusión de actividades productivas industriales, en los servicios presencia alta de actividades culturales, educativas y de investigación.
  2. Distribución justa. La base para una buena distribución es el incremento de la propiedad social, la seguridad social completa y universal, actividad industrial relevante, servicios no marginales y el respeto a los derechos de los trabajadores.
  3. Conservación de amplias zonas de cultivo.
  4. Densidad de población alta en las zonas urbanas.
  5. Control estricto del uso de suelo.
  6. Seguimiento y regulación de los cambios de la propiedad de la tierra.
  7. Distribución de la plusvalía de la tierra.
  8. Servicios urbanos eficientes, completos, amigables con el ambiente.
  9. Control de las fuentes de contaminación.
  10. Capacidad de adsorción de la demanda de vivienda para nuevos migrantes de las zonas rurales y para familias con ingresos menores a 5 salarios mínimos.
  11. Entorno agradable, accesible, permeable, con mercados y plazas o zonas de concentración públicas cercanas en forma continua o con barrios cercanos entre sí.
  12. Con estructuras de planeación municipales autónomas.
  13. Evolución histórica propia de cada uno de los municipios, y espacios de decisión ciudadanos de los elementos relevantes de su entorno.
  14. Conciencia social sobre las posibilidades de crecimiento y la regulación del espacio.
  15. Superioridad del transporte público hacia adentro y hacia afuera de la ZMP.
  16. Conservación del patrimonio cultural y biótico.
2.- El crecimiento de la ZMP ocurre por el crecimiento natural, la migración por el bienestar diferencial con las zonas rurales del país y del estado, y el crecimiento de la ZMCM. No tiene mayor planeación estratégica real que el de las iniciativas individuales.

Este crecimiento se ha orientado de manera natural al norte, y las políticas públicas agudizan esta tendencia, tal es el caso de los distintos planes estatales y federales como el Pro Oriente, y el de desarrollo de la ZMCM, los cuales, en el mejor de los casos logran plantear los usos e infraestructura necesaria para cumplir con distintos criterios urbanísticos en el espacio puesto por la historia a su disposición. La tendencia es seguir la tendencia, nunca se han planteado como enfrentar la demanda de las familias migrantes de escasos recursos, por lo que no sirven como instrumentos de planeación al omitir parte relevante de la realidad, ni tampoco regulan los usos del suelo para los constructores de vivienda.

Una adecuada planeación, con consenso y el compromiso político que la respalde, debe significar el rompimiento de las inercias existentes y la creación de nuevas que se orienten en el sentido estratégico del plan. Hasta ahora, demasiado cercanos al poder económico y político, la academia y los planeadores han sido incapaces de discutir los alcances de una planeación adecuada en relación con los recursos presentes y futuros, la demanda de las familias de bajos ingresos y la política depredadora de los empresarios dedicados a la venta de vivienda en el norte del Valle de México.

3.- No se precisa impulsar una vocación, la ciudad ha pasado por una etapa en la cual era un enclave industrial, prácticamente dedicada a una sola actividad, que era la minera, pero ahora la ZMP no podrá tener una vocación ni es algo deseable.

Con el crecimiento el transporte se convierte en un problema en las ciudades, un balance de actividades debe de mantener cierto grado de complementariedad, por ello, además de mantener zonas exclusivas para la actividad industrial, es preciso diversificar las existentes para que la ciudad y su zona metropolitana, que tienen una vida mayor que cualquier ciclo económico, soporten de mejor forma esos cíclicos, y se adapten más rápidamente.

Por último, en la ZMP deberán de aumentar los servicios educativos y culturales junto con la población, para que no se creen nuevas desigualdades a su interior como espacio que contiene la capital del estado y principal centro de la educación superior.

4.- Existen municipios que en este momento no tienen viabilidad como tales, podrán subsistir, pero no serán espacios autónomos con capacidad para investigar, planear y regular su crecimiento y vida cotidiana. Hasta ahora la planeación es inexistente, en el sentido de no contar con un instrumento regulador para la ZMP, con excepción, con muchas limitantes, del municipio de Pachuca (lo estatal es contrario a los criterios de toda planeación). En general, en Pachuca, su instancia de planeación ha estado en jaque permanente por la Secretaria de obras públicas. Así la planeación, o si se prefiere la inteligencia y las preocupaciones de largo plazo, se confrontan con la capacidad presupuestal, la inmediatez y la corrupción. El caso de Zapotlán es ilustrativo: el primer paso para una decisión adecuada es el consenso y la voluntad política. Este municipio ha podido enfrentarse a las constructoras y sus intereses representados por el gobierno estatal (y a veces el local), por un movimiento ciudadano que ha planteado la necesidad de mantener en ellos, y en el municipio, la capacidad de decisión, en particular sobre el uso del suelo, y han derrotado el intento por sostener una Ley de asentamientos humanos estatal que expropia las capacidades otorgadas al municipio por el artículo 115 constitucional.

Esta capacidad de intervenir en sus asuntos comunitarios es, en algunos casos, directa a la escala de la población y la tradición local (Epazoyucan, Zapotlán y Mineral del Monte), aunque en el caso de San Agustín Tlaxiaca y Zempoala, si bien esa tradición es fuerte, no se ha traducido en una discusión o defensa de los problemas y necesidades urbanas del municipio.

En el caso de Pachuca y Mineral de la Reforma se muestra un hartazgo social, pero el crecimiento desmedido en Pachuquilla ha destruido el tejido social. Esta posibilidad podrá cambiar en el futuro, en un caso, de Pachuca y Mineral de la Reforma, por la presión electoral, y en el resto es posible por la movilización ciudadana y popular.

En general podríamos de manera muy general esquematizar las posibilidades de control de las comunidades de cada municipio.

Ubicación esquemática de las posibilidades de intervención comunitaria en la regulación del uso del suelo en los municipios de la ZMP.

Ubicación esquemática de las posibilidades
de intervención comunitaria en la regulación del uso del suelo
en los municipios de la ZMP.
Municipio Capacidad
de planeación
Participación
comunitaria
Posibilidad
Pachuca Alta Media Media-Alta
Mineral de la Reforma Baja Baja Baja
Zempoala Baja Baja Baja
San Agustín Tlaxiaca Baja Baja Baja
Epazoyucan Baja Media Baja-Media
Zapotlán Baja Alta Media-Alta
Mineral del Monte Media* Media Media

*En el caso de Real del Monte los asuntos de orden federal posibilitan mayor conocimiento y planeación, si bien esas capacidades no le pertenecen al municipio.

5.- Por ello, si bien la planeación es necesaria, está, aun cuando se realice adecuadamente (en general no es el caso) carece de efectividad si antes no se manifiesta la voluntad de los ciudadanos por regular y controlar su espacio. Al no ocurrir esto a nivel municipal, no puede tener posibilidades a nivel metropolitano, desde donde se podrían corregir y alentar procesos adecuados, pero para el caso del estado de Hidalgo se cuenta con una simbiosis entre los empresarios de la construcción y la clase política local.

6.- Lo ideal son espacios de planeación municipales, que le den su propio sentido histórico al municipio, y un espacio de planeación metropolitano, que plantee las posibilidades regionales y conjunte los esfuerzos y presupuestos en torno a ellas.

Una posibilidad de generar mayor conciencia sobre el problema es elaborar diagnósticos y llevar un seguimiento de la problemática municipal desde una instancia metropolitana, la cual podría presentar sus resultados a Consejos sociales. Por ahora el consejo del IMIP está bloqueado por los constructores, y el conocimiento de la realidad municipal no es difundido y es controlado desde el gobierno del estado. Esta posibilidad sólo puede generar mayor conciencia, para que los municipios recuperen el control de su espacio e historia se requiere de la participación ciudadana.

7.- Si se plantea la posición frente a los actores ésta puede tener las siguientes posibilidades, los que deben:
  1. Disminuir su importancia en la toma de decisiones.
  2. Ser escuchados.
  3. Ser tomados en cuenta (organizados o no y aún sin voz).
Entre los primeros se encuentran los empresarios de la industria de la construcción que hasta ahora han sido el motor de un desarrollo desigual, no planeado y depredador, junto con la clase política local.

Entre el segundo grupo se encuentran los técnicos de segundo nivel del gobierno, la academia, las ONGS y los movimientos sociales (en Zapotlán y Mineral del Monte por ejemplo).

En el último grupo se encuentran los ejidatarios (excluyendo a los dirigentes del municipio de Pachuca) y las familias de menos de 5 salarios mínimos.

martes, 10 de mayo de 2011

Popurri

Alfredo Rivera. Gerardo Sosa Castelán cree haber ganado un litigio frente a Alfredo Rivera Flores, pero la vergonzosa resolución de la Suprema Corte sólo demuestra la necesidad de que los ciudadanos estén al tanto de lo que ocurre en las entrañas de ese poder. La resolución de esta magistratura ha sido congruente con su pasado: con la protección que desde ese tribunal se ha hecho de pederastas, asesinos, delincuentes electorales y ecológicos, hombres todos ellos de probada corrupción. Si el análisis realizado por el máximo tribunal no alcanzó para salvar a la sociedad de esa gente, indudablemente una vez más debía ponerse de su lado. Insuficientes los elementos para juzgarlos, en este caso era claro los protegería. Sosa Castelán se ha ganado con esta resolución un lugar privilegiado en la horda de la infamia. Felicitaciones al rector por esta nueva distinción.

Migrantes. De Guatemala, El Salvador, Honduras y México. De Hidalgo parten o pasan multitudes para alcanzar el sueño latinoamericano (trabajo y familia en su país de origen, para lo cual deben de buscar en el extranjero el dinero que aquí no tienen), unos están de paso y otros son nuestros paisanos. Arriesgan la vida por el clima, la carretera, los malos polleros (esto sólo quiere decir que algunos cumplen y otros son un fraude o delincuentes), los zetas, la migra (la de los gringos y la de nosotros) y ahora tienen que soportar la estupidez de quienes se creen los Schwarzenegger del Altiplano. Milenio nos informó en días pasados que uno o varios idiotas han tirado unos volantes en Tepeapulco y Tlanalapa (no han tenido el valor de entregarlos personalmente) llamando a atacar a los migrantes, como si la violencia y la delincuencia fueran nuevas, y eso no fuera una traición a los 40,659 hidalguenses que el censo de población identificó como migrantes internacionales.

Ixmiquilpan. Tanto se ha hecho e intentado en contra de la gente de ese municipio, que, Simones más, Simones menos, tanta gestión sólo puede resultar en la violencia.

Osama. La gente no se confundió, cuando hablaban de Obama Bin Laden, quien verdaderamente se equivocó fue Felipe Calderón, en este país, en el que han muerto por la guerra contra el narcotráfico casi veinte veces más mexicanos que norteamericanos en las Torres gemelas, condenamos las ejecuciones extrajudiciales, con excepción del presidente, y ese otro “humanista” de derecha, Jorge Castañeda, que cuando ocurrió la masacre por el acto terrorista en Nueva York pedía “comprensión” al entonces presidente Bush y se permitiera la venganza. En Irak, después de tantos muertos y mentiras, seguro pueden discutir la diferencia con ese otro concepto tan olvidado por la Suprema Corte y el ejecutivo: la justicia.

Olvera. El gobernador del estado se fue con todo contra la coalición Hidalgo nos Une. No es su papel, el gobierna a todos los hidalguenses: sin partido, priístas, perredistas, panistas y Francisco Xavier. Lo afirmado por el bien lo pudo decir Omar Fayad, de hecho uno lo esperaría como presidente de un partido político, pero en este aciago periodo, el ejecutivo debe ser fuente de estabilidad, imparcialidad y comprensión.

martes, 15 de febrero de 2011

Del censor que apagaba el fuego con gasolina

René Avilés Favila, recientemente homenajeado, escribió un cuento titulado: “Se trata de un bombero que extingue el fuego con gasolina”. En él, un mitar encargado de reprimir un movimiento guerrillero y que debe, antes de partir a la guerra, estudiar la literatura que sus superiores denominan “subversiva”.  Comienza a leer y, después de un largo tiempo, y una petición para extender el tiempo de estudio, se pone al frente de sus soldados, habiendo solicitado una gran cantidad de armas y pertrechos, sólo para arengarlos en contra del sistema y sumarse con todos ellos a la guerrilla.

La semana pasada MVS acabó su relación laboral con la periodista Carmen Aristegui por la mención que realizó de la probable condición etílica del Presidente de la República sacada a relucir, ya no en las redes sociales o la plática de café, sino en el Congreso de la Unión por el diputado Gerardo Fernández Noroña.

La mención por parte del diputado provocó la suspensión de la sesión, lo cual por si sólo era materia de interés periodístico y merecía ser comentado, más allá de las formas y la censura la respuesta en las redes sociales y en los medios de comunicación ha traído consigo el conocimiento de lo que se deseaba ocultar: la pregunta de si el Presidente tiene problemas con su forma de beber.

Nadie podría pensar en un peor escenario para un censor que publicitar con su actuación lo que se desea encubrir. Tal es el caso de Verónica Jiménez y Luis Alberto Rodríguez. En las redes sociales se ha discutido y comentado que los dos han sido objeto de presión por lo que han escrito. En un caso se trata de la corresponsal del periódico  Reforma, la cual ha sido hostigada a través de libelos y su equivalente en los videos de internet; y en el otro, de un columnista del periódico Milenio hasta la semana pasada. Confieso que Reforma lo leo sólo algunos domingos y no seguía las notas de Verónica Jiménez (sólo recuerdo con claridad la del asunto de los comisionados de la SEP), seguramente serán numerosas las personas que sientan de ahora en adelante la necesidad de leer con más cuidado lo que escribe la corresponsal, sobre todo porque el dueño de este periódico, Alejandro Junco de la Vega, vive en Austin, Texas, en  los Estados Unidos, producto del peligro con el cual se ejerce ahora el periodismo en nuestro país, quien deberá estar más que interesado y seguramente se mostrará solidario con las penurias de una trabajadora del periódico que tiene que reportear tierra adentro.

Otro caso es el de Luis Alberto Rodríguez, el cual ha dejado de escribir en el Milenio. Desconozco las razones, pero los comentarios en las redes sociales señalan la molestia que, por su posición crítica, causó en algunos medios de gobierno del estado, lo cual nos invita a leerlo ahora en internet, en el portal desdeabajo.org.mx , hasta que lo podamos hacer nuevamente en un medio impreso.