sábado, 12 de noviembre de 2011

Presunto funcionario

  1. Esta semana, el Secretario de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo, Damián Canales, anunció su desacuerdo con una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo y afirmó que no va cumplir con ella.
  2. La actitud, el medio y el eco que tuvo en quienes se han vuelto caja de resonancia de todo lo que se hace mal y de mala fe en el estado es motivo de preocupación y no puede pasarse por alto.
  3. El motivo de la recomendación es señalar la clara violación de los derechos humanos por la práctica, común a las corporaciones policiacas de México, de mostrar a los probables responsables de un delito.
  4. En su defensa, así podría llamarle algún despistado, el Señor Secretario argumentó:
    1. La recomendación no era válida porque tenía 4 firmas y no 5.
    2. Los probables responsables son en realidad delincuentes, porque ya han sido señalados como tales y porque, perla que lamentablemente no puede comentar Raúl Prieto: “afirmar lo contrario implicaría que todas las personas que se encuentran sujetas a un proceso penal, absolutamente nada tienen que ver con el hecho que se les imputa”.
    3. La presentación “en nada cambiaría la sentencia de un juzgador”.

  5. El primer argumento, formal, intenta explicar porque no cumplirá con la resolución de la CDHEH, recurre a la Ley, por lo menos a la Ley Orgánica de la Comisión, para evadir responder porque no cumple con la Ley.
  6. La razón por la cual no debe evadir el Secretario de Seguridad la discusión del fondo de la recomendación la proporciona el mismo en su segundo argumento. Los abogados dirían: A confesión de parte, relevo de pruebas. En efecto, en su argumentación el Secretario ha puesto de manifiesto el problema claramente cuando ha considerado como culpable a quienes sólo pueden serlo. Sus palabras no pueden tener otro significado, el ya ha condenado.
  7. Toma para sí funciones que no le corresponden más que al juez. Por supuesto que la Policía se equivoca y se podrían dar ejemplos hasta el cansancio, como en este caso que tiene más de exabrupto que de actuación institucional y confunde lo personal con sus funciones como servidor público. Debería ser humilde, o por lo menos más realista.
  8. Otros que se equivocan recurrentemente, sobre todo por la carga de trabajo que la nación les ha encomendado, son los jueces, decir que en nada influiría en ellos el efecto de la opinión pública no toma en consideración que estos son humanos, que como todos son sujetos de presiones y la liberación de un personaje que ya ha sido condenado por sus semejantes pero que en realidad no es culpable es también una presión para el juez. Algunos se sostienen en su convicción y trabajo, otros no.
  9. Los medios no son, contrario a lo que afirma el secretario, “el principal medio para que la ciudadanía recobre la confianza en las corporaciones policiacas”, esta sólo se recobra con su actuación.

    Por supuesto que los medios pueden y deben investigar lo que importa a la sociedad y los actos delictivos son de su interés. Darán su opinión, investigarán, deberían de tener un ojo sobre la policía y los jueces, pero ese es el trabajo de los medios, no del Secretario de Seguridad que debe velar por los intereses de todos los ciudadanos y, aunque no fuera a influir en la opinión del juzgador, debería cuidar la integridad de aquellos que todavía no son juzgados y que pueden ser inocentes.

  10. Preocupa también que el funcionario Canales prometa no tratar ya más estos temas en los medios ¿En donde lo hará? Entonces, si puede mostrar como culpable a quien no ha sido sentenciado pero no hablar de ello. Por otro lado está confundido, la Comisión de Derechos Humanos no es una dependencia más, ni se “cuelga del trabajo de otras”, vigila que esas otras no violen nuestros derechos y su fuerza es moral, esto es reside en la calidad de lo que se dice y de quien lo dice y por supuesto en que hace pública sus recomendaciones. Los conflictos laborales de la Comisión si han sido motivo de cuestionamiento, pero estas críticas sin sentido del Secretario no.
  11. El Secretario tiene problemas no sólo con el lenguaje sino con la lógica. Desde los antiguos griegos se ha planteado que un enunciado universal se falsea con uno particular, y que uno particular se falsea con uno universal.

    Esto es, si uno dice: Todos los funcionarios públicos son ineficientes, basta con presentar uno eficaz para mostrar que lo que se dice es mentira.

    En cambio, cuando se dice: Existe por lo menos un funcionario público ineficiente, se tiene que mostrar que todos los funcionarios son eficientes para poder decir que lo afirmado es mentira.

    Lo que Damián Canales quiso decir es un misterio, no pretendo dilucidar algo tan difícil. Pero si analizamos lo que dijo, esto parece reducirse a lo siguiente: Todos los probables responsables tienen que ver con el delito que se les imputa.

La tarea que el Señor Secretario deja al lector es encontrar ese ciudadano injustamente sentenciado (o mostrado como tal ante los medios). En este México tan violento, los encargados de combatir a los delincuentes frecuentemente violan la Ley. Les debemos aplaudir cuando actúan adecuadamente, combatirlos cuando ellos mismos se convierten en delincuentes y, cuando dicen disparates, señalárselos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Traidores a Jesús

Amar al prójimo, ese es el principal y único mandamiento de Jesús. Mandamiento universal, se aplica al homosexual, al travesti, al no creyente o la mujer que aborta.

Alejados del cristianismo, generadores de odio, cómplices del poder, mudos frente a centenarias atrocidades, absuelven la tortura, la impudicia de la pobreza, la lujuria del dinero, la desvergüenza de la avaricia y la ostentación de la riqueza.

Diariamente mueren mujeres abortando, no existe en todo el nuevo y viejo testamento una definición de cuando inicia la vida, ignorantes de la biología, perseguidores de galileo, negadores de la evolución, desde su pulpito, única fuente de sus argumentos, no tienen fe, la fe del amor al prójimo, sólo sed de persecución. Desean echar a los leones a mujeres, casi siempre, por cualquier pretexto. Intentan controlarlas, como herencia ideológica de un sistema que basaba su reproducción social en el control de la mujer y sus capacidades reproductivas. Acabados los terratenientes (a cuya clase pertenecían los más notables papas, cardenales, obispos y arzobispos), perdura su herencia en la sinrazón de los “hombres de razón”, carentes por completo de ella.

A ellos debemos amar, como a los narcotraficantes, los traficantes del poder político, secuestradores de la conciencia social, mercachifles racistas y explotadores. Contrario a ellos, debemos ponernos al lado del débil, el marginado, el perseguido, la perseguida, la víctima, en este caso a la que se niega información, educación y decisión.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Asesinado tres veces

Abel Guerrero García fue asesinado en enero de este año en la capital del Estado, fue presidente Municipal Constitucional de Ajacuba, presidente del Partido de la Revolución Democrática en el mismo municipio y dirigente en sus comunidades. Un asesino a sueldo de Ixmiquilpan, ligado al PAN, como comenzaron a señalar los corifeos del gobierno del Estado, fue el autor material, detenido junto con otro personaje, al cual se exculpó, se detuvo un tercero que el mismo coro señaló como ligado al PRD y después calló cuando se descubrió sus ligas con el PRI y con la campaña del voto en blanco. Pocas veces se ha detenido al autor material de un asesinato y no se ha llegado al asesino intelectual. Pasó otro Gobernador y otro Procurador, dos veces se intentó movilizar el PRD y dos veces se desistió por la Dirigencia Estatal y por gente de Ajacuba, dos veces nos avergonzamos por la cobardía, por no defender a un compañero cuando él ya no está para hacerlo solo.

Se especula no fue un asesinato político a pesar de que él fue un político. Hoy, a nueve meses y un día de su muerte, queda claro que si es político; porque son políticos los que detuvieron la movilización y son otros políticos los que pararon la investigación.